Pastoral

Oración semanal - 21/09/2020

Estimada comunidad, cada semana compartiremos una oración, para fortalecer nuestro hogar en medio de esta pandemia. Esta vez presentará el Centro General de Estudiantes.

 

Estimada comunidad, cada semana compartiremos una oración, para fortalecer nuestro hogar en medio de esta pandemia.

Estimada comunidad, cada semana compartiremos una oración, para fortalecer nuestro hogar en medio de esta pandemia.

Estimada comunidad compartimos el siguiente enlace para quienes deseen seguir la transmisión en vivo de la “Formación del Encuentro Nacional de Asesores de la Pastoral Juvenil”, que se desarrollará durante el transcurso de esta mañana.

Estimada comunidad, cada semana compartiremos una oración, para fortalecer nuestro hogar en medio de esta pandemia.

Estimada comunidad Liceo Inmaculada Concepción, hoy queremos compartir con ustedes este vídeo, en gesto de conmemorar la memoria de nuestra Beata Madre Paulina Von Mallinckrodt .

Estimada comunidad, cada semana compartiremos una oración, para fortalecer nuestro hogar en medio de esta pandemia.

Acompañemos la «Asunción de María», leyendo y compartiendo la «Homilía de Benedicto XVI (2010)», más la «Oración y Oda de la Asunción»

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan
vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del
mundo».

Disputaban los judíos entre sí:
«Cómo puede este darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del
hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come
mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el
último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que
come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre
que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el
que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres,
que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».